• Reumatología: aumento de colesterol, sobrepeso y obesidad, gota, etc.
Una mala alimentación es un factor fundamental en el origen y el mantenimiento de muchos reumatismos. Dolores de músculos, de tendones, cansancio, piernas pesadas, fibromialgia, osteoporosis, gota, etc, se van a beneficiar de una alimentación saludable y equilibrada.
• Enfermedad cardiovascular: la arteriosclerosis es la enfermedad vascular más frecuente y grave, y constituye una de las primeras causas de mortalidad en los países industrializados. Una buena alimentación y hábitos de vida saludables, van a ayudar a prevenirla.
• Prevención del envejecimiento prematuro (antiaging): una dieta sana y equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico, la toma de suplementos nutricionales adecuados, el bienestar emocional y la práctica del pensamiento positivo, nos pueden ayudar a mantener un aspecto saludable, un buen nivel de energía, y a mantener alejada la enfermedad.