¿Por qué es importante?
Todos sabemos que “hay que comer”. Y es que los alimentos nos aportan los nutrientes necesarios para desarrollar y mantener nuestro organismo en perfecto estado de salud. Además nos dan la energía necesaria para poder realizar no solo las funciones vitales corporales, sino cualquiera de nuestras tareas, desde levantarnos, o ir a trabajar, hasta bailar o escalar una montaña.
Comer bien no es sinónimo de “estar a dieta” o de “comer aburrido”, sino todo lo contrario. Hay que aprender a comer de la forma que nos sea más beneficiosa, que siempre será la mejor para nuestro organismo, y esto significa conocer los alimentos y también las diferentes formas de combinarlos y de cocinarlos, para así poder escoger las opciones que nos resulten más saludables y apetitosas.
En mi consulta realizo tratamientos personalizados para resolver problemas en relación con la alimentación, desde sobrepeso u obesidad a enfermedades más graves (Crohn, espondilitis anquilosante, candidiasis crónica intestinal, etc).